Las PyMEs en terapia intensiva: Radiografía de la realidad avellanedense
31/01/2026
La industria no es una consigna ni una discusión teórica: es uno de los pilares centrales del desarrollo económico y social de Avellaneda y de la Argentina. Es empleo genuino, producción local y el sostén de miles de familias. Hoy, ese pilar está seriamente comprometido.
Los datos oficiales son contundentes. Según el Índice de Producción Industrial Manufacturero del INDEC, en noviembre de 2025 la producción industrial cayó un 8,7% interanual y casi la totalidad de los sectores registró retrocesos. No se trata de una situación puntual, sino de una contracción generalizada que refleja la profundidad del problema.
La caída de la producción está directamente ligada al derrumbe del consumo interno. Durante 2025, una parte significativa de las empresas industriales redujo su nivel de actividad y vio disminuir la demanda. Cuando el mercado interno se debilita, las PyMEs quedan sin margen para sostener la producción, invertir y preservar los puestos de trabajo.
Las pequeñas y medianas empresas representan la base del entramado productivo argentino, concentran la mayoría de las empresas y generan más de la mitad del empleo asalariado registrado. Cuando la industria se frena, el impacto se extiende al comercio, los servicios y a toda la economía local.
Frente a este escenario, resulta imprescindible contar con políticas públicas activas que promuevan la producción nacional, fortalezcan el consumo interno y otorguen previsibilidad para invertir.
Una apertura económica sin reglas claras ni una estrategia industrial definida no genera desarrollo, sino que profundiza las desigualdades y debilita a quienes producen en el país.
Avellaneda cuenta con un enorme potencial productivo y con empresas que, aún en un contexto adverso, siguen apostando al trabajo y a la inversión. Ese compromiso necesita ser acompañado por un Estado presente, con medidas concretas y una visión de desarrollo a largo plazo.
Defender la industria nacional es defender el trabajo, la producción y el futuro del país. Sin industria, no hay Nación.